Lluvias y cortes de luz, la condena intermitente para vecinos y comercios de Torreguadiaro
La repetición de sucesos no priva una noticia. Cada vez que llega la lluvia o un temporal, la misma escena vuelve a producirse en Torreguadiaro: apagones, negocios paralizados y vecinos afectados por cortes de suministro que, según denuncian, se han convertido en una molestia cíclica e intolerable. Durante esta última semana de octubre, con la nueva aparición de las precipitaciones, vuelve a ponerse sobre la mesa la carencia de infraestructura eléctrica adecuada en la zona.
Y llueve sobre mojado en una situación que provocó grandes problemas allá por el mes de marzo, en el que vecinos denunciaron [se hizo muy popular la reclamación desde el Hotel Las Camelias] cortes diarios de hasta trece horas que dejaban fuera de servicio la mitad de sus habitaciones y afectaban también a una gasolinera y a varias viviendas. Empresarios y residentes aseguran que las pérdidas económicas y el perjuicio a la vida cotidiana son recurrentes cada vez que se registran precipitaciones relevantes.
No es un problema nuevo. El Ayuntamiento de San Roque lleva tiempo reclamando a las compañías y a Red Eléctrica (REDEIA/Red Eléctrica de España) una solución de calado: la instalación de una subestación que refuerce la capacidad y estabilidad del suministro en el Valle del Guadiaro y, por extensión, en Torreguadiaro. Los responsables municipales defienden que sin esta infraestructura será difícil garantizar un suministro estable ante el crecimiento urbanístico y los episodios meteorológicos cada vez más extremos.
La petición municipal se encuentra en el cruce entre la urgencia técnica y las reticencias administrativas y sociales que suelen acompañar a proyectos de gran impacto territorial. Mientras tanto, vecinos y comerciantes sufren las consecuencias inmediatas de cada temporal. Fuentes vecinales han multiplicado las reclamaciones a la distribuidora y al Ayuntamiento a través de canales municipales y redes sociales, denunciando falta de respuesta efectiva y la repetición de cortes en las mismas zonas. Es más, esta misma falta de nuevas infraestructuras está privado de la apertura del nuevo edificio municipal ubicado junto a las dos torres, en la gran obra [todavía sin inaugurar] en los terrenos del antiguo cuartel.
Para los afectados, la espera no puede prolongarse: piden medidas provisionales (refuerzos locales, mantenimiento preventivo y protocolos de emergencia) que mitiguen los cortes en cuanto caen las primeras lluvias.
Mientras la administración y las eléctricas negocian plazos y emplazamientos, el paisaje de Torreguadiaro vuelve a oscurecerse con la próxima temporada de temporales. Los comerciantes preparan reclamaciones conjuntas y los vecinos exigen fechas concretas para las obras que, según el Ayuntamiento, son imprescindibles para garantizar el abastecimiento en el futuro inmediato. Este periódico seguirá informando sobre los próximos movimientos institucionales y las respuestas de las compañías eléctricas.
