La izquierda de la izquierda | Carlos Rodríguez Braun

El espacio político a la izquierda del PSOE, la llamada “izquierda de la izquierda”, o extrema izquierda, registra movimientos, parecidos a los de los propios socialistas, que revelan preocupación porque en España y otros países los ciudadanos dejan de votar mayoritariamente a la izquierda. 

Este es el cambio profundo al que las fuerzas de la izquierda no saben cómo hacer frente. Hemos visto que en España agitan los fantasmas de “la derecha y la ultraderecha”, cuando la realidad, como apuntó Ignacio Varela en El Confidencial, es que “la sociedad española ha virado en sus preferencias y temores: hoy dan más miedo otros cuatro años de Sánchez en la Moncloa con sus socios destituyentes que un Gobierno de Feijóo apoyado por Vox. La pulsión de cambio es más potente que la de continuidad”. 

Ante esa dura realidad, se ha presentado una iniciativa electoral concreta: Gabriel Rufián, de ERC, ha recomendado concentrar el voto de la izquierda en una sola candidatura, para evitar el castigo de la dispersión.  

La idea tiene sentido teóricamente, dado el sistema electoral español, pero en la práctica parece imposible, salvo que desembocara en una amplia, hipotética e inquietante, coalición de toda la izquierda concentrada detrás del PSOE. 

De hecho, es lo que intentó Pedro Sánchez con su “Gobierno Frankenstein”, que le permitió llegar a la presidencia del Gobierno con una mínima ventaja de escaños en el Parlamento, aunque perdiendo en las urnas. Él ha dicho que desea repetir la estrategia en las próximas elecciones generales, pero no está claro que la idea vuelva a funcionar, porque se basó en que Sánchez mintió a los españoles sobre cuáles eran sus intenciones. Desde que llegó con ese ardid a la presidencia, los socialistas han encajado varias derrotas electorales. 

En cuanto a los integrantes de “la izquierda de la izquierda”, no parece que vayan a secundar el proyecto de Gabriel Rufián, que forzaría a Podemos y a Izquierda Unida, por no hablar de Sumar, a renunciar a tener un proyecto nacional.

A la izquierda en todas sus variantes quizá le convendría preguntarse por qué los ciudadanos le dan la espalda.

Carlos Rodríguez Braun