Pelón Stirling: el legado de Sotogrande, La Dolfina y una vida en familia

  • El polista uruguayo ha marcado una era en el polo internacional dentro y fuera de la cancha.
Pelon Stirling Queen's Cup
Pelón Stirling en Queen's Cup

Con una trayectoria que también ha estado ligada a España y, en especial, a Sotogrande, uno de los epicentros europeos del polo, Stirling sigue siendo sinónimo de talento, experiencia y visión de juego. En esta entrevista hablamos con él sobre su carrera, su presente y su vínculo con un deporte que conoce desde dentro como pocos jugadores de su generación.

¿Cómo recuerdas tu etapa en La Dolfina y qué significado tuvieron para ti los logros en la Triple Corona?

Pelón Stirling (P.S.): La etapa en La Dolfina fue espectacular. Nunca imaginé, cuando empecé a jugar al polo, que me iba a tocar vivir algo así, ni de lejos. Fueron años muy buenos, no solo en lo deportivo, sino también en lo personal y profesional, porque aprendí muchísimo sobre cómo funciona una organización de ese nivel y sobre cómo se gestiona todo dentro de un equipo de élite.  Aprendí mucho de “Adolfito” Cambiaso y de mis compañeros. Fue una etapa de muchísimo crecimiento.

Hoy en día, La Dolfina sigue siendo mi casa. Vivo muy cerca, estoy allí todo el tiempo y mis hijos también juegan y entrenan en el club, así que sigue muy presente en mi día a día.

Argentine Open final at Parlermo, 16/12/2018, La Dolfina vs Las Monjitas - © www.imagesofpolo.com
Argentine Open final at Parlermo, 16/12/2018, La Dolfina vs Las Monjitas - © www.imagesofpolo.com

Una experiencia tan distinta como St. Moritz, ¿qué te aporta?

(P.S.): St. Moritz es espectacular. Jugar al polo sobre nieve, a 3.000 metros de altura, es algo único. Es un evento que lleva muchos años consolidado, con muchísimo glamour y una organización impecable. Destaca el nivel de todo: los sponsors, los hoteles, los restaurantes… está todo cuidado al detalle.

Es realmente un gran show el que arma Reto Gaudenzi. Y a mí, personalmente, me divierte muchísimo. Vengo con mi esposa María José y lo pasamos muy bien: pasamos cinco o seis días espectaculares, porque además aprovechamos para esquiar en sus lindas pistas. 

Vienes del verano en el hemisferio sur y te encuentras jugando en pleno invierno europeo. Ese contraste lo hace muy especial. La verdad es que es una experiencia increíble.

St Moritz Snow Polo World Cup 2026, Day 2, 24/01/2026 - Mackage vs Investec, Flexjet vs St Moritz, Azerbaijan and Standing Rock- © Tony Ramirez/www.imagesofpolo.com
St Moritz Snow Polo World Cup 2026 - © www.imagesofpolo.com

¿En qué se diferencia este torneo de otros eventos más tradicionales, como los que se disputan en Sotogrande o en Argentina?

(P.S.): Jugar al polo a finales de enero, en el hemisferio norte, es muy diferente, empezando porque se juega sobre nieve, con una bocha distinta y en una cancha más pequeña. El polo cambia bastante respecto a lo que estamos acostumbrados.

Pero a nivel de organización y de experiencia está entre las mejores competiciones. Reto Gaudenzi, fundador del torneo, lo organiza de una manera espectacular y hace que todo el mundo se sienta muy cómodo. Desde que llegas, te instalan en un hotel de primer nivel, puedes entrenar, salir a cenar a restaurantes increíbles… y además la cancha durante la competición siempre está llena y hay muchísimo glamour alrededor del evento.

Los caballos son el corazón del polo. ¿Qué papel han tenido en tu carrera y cómo ha evolucionado tu trabajo en la selección, preparación y cría de caballos?

(P.S.): Los caballos son fundamentales. Al final son nuestra herramienta de trabajo, pero también, al menos en mi caso, son lo que más me gusta de este deporte. Vivimos todo el día cerca de ellos y eso es algo que también han heredado mis hijos. Es una vida muy sana, al aire libre, rodeado de animales y de gente buena, y eso se disfruta muchísimo.

Empecé desde muy abajo y durante muchos años me tocó buscar caballos donde pudiera. Viajé por todo el mundo intentando encontrar ese caballo que marcara la diferencia: estuve en Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, e incluso traje yeguas de Inglaterra, Irlanda y Estados Unidos. Poco a poco fui organizándome y creo que gracias a ese trabajo fueron llegando las oportunidades y pude ir creciendo paso a paso.

Hoy, después de más de doce años, tengo mi propia organización de cría y producción de caballos. Ya compro menos, porque ahora produzco mucho de lo mío y también estoy en otra etapa de mi vida. La cría es algo que disfruto muchísimo.

Además, me encanta compartirlo con mis hijos. Los llevo al campo, aprenden, preguntan y muestran muchísimo interés. Vicente y Agustín ya están empezando a jugar; a Amalia le encantan los caballos, aunque no juega al polo y prefiere el salto; Beltrán todavía es pequeño, está más pendiente de Spiderman, pero poco a poco seguro que también le irá gustando.

Gold Cup at Cowdray Park Polo Club, 26/06/2025 - Kazak vs Sujan Indian Tigers and La Dolfina/Marques de Riscal vs Ferne Park - © www.imagesofpolo.com
Gold Cup at Cowdray Park Polo Club, 26/06/2025  - © www.imagesofpolo.com

Sotogrande fue el lugar donde diste tus primeros pasos en el polo. ¿Qué recuerdos guardas de aquella etapa?

(P.S.): Sotogrande es mi segunda casa. Es un lugar único en el mundo, con una calidad de vida espectacular, y donde guardo algunos de mis mejores recuerdos. Allí pasé gran parte de mi infancia y adolescencia, hice grandes amigos y viví muchísimas cosas.

Recuerdo, por ejemplo, jugar al fútbol en el Guadiaro, ir por el pueblo y conocer a todo el mundo: desde quien trabaja en la ferretería hasta la gente de los restaurantes. Por eso siempre es un placer volver.

Hace ya varios años que no juego allí en agosto, pero mi padre, mi madre, mis hermanas “Titi” y “Malena” siguen viviendo en Sotogrande, así que siempre intento escaparme unos días para verlos. Y cada vez que vuelvo me siento como en casa. Sabes dónde ir, cómo moverte, dónde comer… es un sitio muy especial para mí.

Con la exigencia del polo profesional y un calendario tan internacional, ¿cómo compaginas la vida familiar? 

(P.S.): Cuando uno se casa y tiene hijos, la vida cambia. Y no solo para un deportista profesional, sino para cualquier persona. Pero creo que cambia para bien.

Tenemos cuatro hijos y estoy casado con María José Vercellino, que es chilena. Viajamos todos juntos y siempre digo que somos unos afortunados, porque pasamos muchísimo tiempo en familia.

Cuando nos movemos por las temporadas, los chicos viajan con una profesora o los instalamos en algún colegio, ya sea en Inglaterra o donde estemos. Y la verdad es que podemos compartir mucho el día a día: almorzamos juntos, cenamos juntos y pasamos gran parte de la tarde en la caballeriza.

Pero la persona más importante en todo esto es mi esposa María José. Ella es quien me acompaña, organiza todo y hace que las cosas funcionen. En eso ella es extraordinaria. 

St Moritz Snow Polo World Cup 2026, Cocktail reception at Badrutt's Palace Hotel , 24/01/2026 - © Tony Ramirez/www.imagesofpolo.com
St Moritz Snow Polo World Cup 2026, Cocktail reception at Badrutt's Palace Hotel, 24/01/2026 - © Tony Ramirez

Desde tu experiencia, ¿cómo está cambiando el polo en los principales países y qué tendencias ves?

(P.S.): El polo está creciendo muchísimo, sobre todo en Europa. En Inglaterra, por ejemplo,  hay una temporada muy competitiva, con 19 o 20 equipos, y patrones de todo el mundo. Hay un auténtico boom.

Obviamente, el polo también tiene sus altibajos, pero en Argentina cada vez se está profesionalizando más, tanto a nivel de sponsors como de organización de torneos. Y en Uruguay está pasando algo parecido. Punta del Este ha dado un salto de calidad espectacular y se está haciendo un nombre dentro del circuito internacional. Es un lugar único, muy parecido a Sotogrande, donde puedes ir a jugar al polo y, al mismo tiempo, disfrutar de muchas otras cosas. Ahí también está trabajando mi hermano Santi, junto a la Asociación Uruguaya de Polo, y la verdad es que han hecho un trabajo enorme. Han surgido muchos lugares nuevos y el crecimiento está siendo muy importante.

Ojalá sigan apareciendo nuevos destinos y nuevos mercados para el polo, porque eso genera oportunidades para todos: jugadores, veterinarios, gente que trabaja con caballos o profesionales vinculados al deporte. Además, ya se empieza a escuchar hablar de nuevos proyectos y de grupos inversores interesados en crear circuitos diferentes. Así que el polo tiene un futuro muy prometedor.

¿Qué aprendizaje te gustaría transmitir a los jóvenes polistas que sueñan con llegar a la élite, especialmente en Uruguay y España?

(P.S.): A los jóvenes les diría, sobre todo, que tengan ganas de crecer, de mejorar, de aprender y de trabajar. Que sepan escuchar consejos, acercarse a gente que les pueda enseñar y observar mucho. Que estén siempre abiertos a aprender.

Pero, por encima de todo, que disfruten del camino, porque eso es lo más importante. Disfrutando del día a día siempre tienes muchas más posibilidades de que las cosas salgan bien.