Claves para pensar como un líder mediador

Aquí van unos movimientos estratégicos que puedes aplicar a cualquier situación:

Frena la interpretación automática

Ante un conflicto, cuando surja una fricción y casi todo el mundo corra a elegir bando, culpable y consigna, haz algo más útil: separa hechos de interpretaciones.

Y si alguien te dice que “te resistes al cambio”, pregúntate: ¿Efectivamente me resisto o tal vez el cambio está mal explicado?

Es como cuando alguien no responde a un mensaje importante. Lo habitual es interpretarlo como desinterés, sin embargo, también es probable que sea saturación o mala gestión del tiempo. Tu enfoque cambia según el diagnóstico.

Detecta qué necesidad está defendiendo el otro

Detrás de muchas posturas rígidas no hay intención beligerante, sino simplemente miedo, necesidad de control, estatus o simple agotamiento. Imagina a esa persona que interrumpe constantemente en una reunión no por imponer, sino simplemente por inseguridad y por no quedar invisible.

Demasiadas veces no se pelea por la decisión más sostenible y saludable, sino por quién queda simbólicamente como vencedor. Si se pierde esto de vista, la conversación se llena de argumentos brillantes y soluciones inútiles.

Rebaja ego sin rebajar criterio

¿Cuántos acuerdos valiosos se pierden por defender a fuego la última palabra?  Vemos personas que endurecen su posición en público por no retroceder y ser percibidas como débiles cuando, en realidad, una gestión inteligente del lenguaje puede permite ajustar sin perder legitimidad.

Defender una idea con firmeza no exige cerrarse a mejorarla. A veces, una pequeña concesión en la forma abre mucho en el fondo. Aquel que sabe cuándo reírse un poco de sí mismo, puede tomar ventaja natural aquí. No por banalizar, sino por no convertir cada discrepancia en una cuestión de honor y un lastre.

Diseña una salida elegante

Ser considerado, funciona. ¿Cuántos acuerdos fracasan porque una de las partes siente que ceder equivale a perder? El liderazgo mediador busca una arquitectura de salida inteligente y que alguien pueda mover su posición sin que ello suponga perder la batalla. Así se dialoga y se construyen soluciones.

Un “tenías razón” puede bloquear más que ayudar.  En cambio, un “con lo que sabemos ahora, podemos ajustar” abre espacio. Es una cuestión de coherencia con los propios intereses. No es lo mismo “rectificar” que “ajustar en base a nueva información”. La segunda fórmula facilita el movimiento sin desgaste.

En un tiempo centrifugado de información y reflejos defensivos, el verdadero liderazgo es el de entender mejor para transformar con responsable audacia.

Catalina Bernaldo de Quirós
Catalina Bernaldo de Quirós

 

Catalina Bernaldo de Quirós.

Creadora LIDERAZGO MEDIADOR, consultoría estratégica para la eficientemente aplicación de criterios ESG, Creadora Atractores Motivacionales®, Responsable Unidad Mediación Quironsalud, Conferenciante, Docente postgrado - Transformación Cultural

Más info en: www.liderazgomediador.com