Ancala, donde el tiempo se detiene: arroces con firma, desconexión y tiempo en familia

Sotogrande es mucho más que un destino. El clima suave, la luz dorada y un estilo de vida únicos invitan a saborear el tiempo con calma, en un verano eterno. Los días luminosos, el ritmo pausado y el contacto con la naturaleza se convierten en una actitud que define la forma de disfrutar cada momento. Desde estos valores, Ancala en The Beach inaugura el otoño proponiendo un nuevo Menú de Arroz, en el que realzan las raíces del espíritu mediterráneo para saborear y desconectar en un entorno único.

Ancala, con su nuevo Menú de Arroz, pretende ofrecer una propuesta gastronómica que fusiona tradición y contemporaneidad, diseñada para compartir y saborear sin prisas. Por 50 € por persona (bebidas no incluidas), el menú comienza con entrantes pensados para disfrutar alrededor de la mesa –como las croquetas de jamón ibérico con alioli de tomate o las alcachofas y puerros confitados con queso payoyo y romesco– para continuar con arroces elaborados al momento en cinco versiones: Campero, de Pescado & Mariscos, Negro, Mixto o Vegetal. La experiencia culmina con un postre casero, sencillo y elegante, fiel a la filosofía de ANCALA.

Para culminar la experiencia la reservar el Menú de Arroz incluye el acceso a una hamaca en la exclusiva piscina de The Beach, un paraje de arena blanca y aguas turquesa que redefine el concepto de escapada mediterránea.  A partir de octubre, además, la propuesta se completa con un servicio de animación infantil, para que los más pequeños disfruten de su propio verano eterno mientras los adultos se entregan a la calma de un día sin horarios. Un lugar con disponibilidad para poder disfrutar todo el año de su gastronomía y del bellísimo escenario perfecto para disfrutar de un día tranquilo y de desconexión. 

Una propuesta en la que Ancala The Beach reafirma su compromiso gastronómico y de estilo de vida en La Reserva Club. Un espacio que refleja en cada rincón el espíritu y los valores que definen a Sotogrande, destino que no entiende de estaciones porque aquí el verano no es una época del año, sino una forma de vivir.