La UE y Reino Unido sellan un acuerdo histórico sobre Gibraltar
Las negociaciones recogerían la eliminación de la actual verja fronteriza y diferentes líneas de colaboración conjunta y dual para controles aduaneros y asuntos como el contrabando, blanqueo o cuestiones medioambientales.
Después de años de negociaciones marcadas por la tensión y la incertidumbre, la Unión Europea y el Reino Unido han logrado un principio de acuerdo sobre el estatus de Gibraltar, uno de los puntos más delicados tras el Brexit. El enclave británico había quedado fuera del Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la UE y el Reino Unido, lo que obligaba a negociaciones separadas para su futuro.
Una de las claves principales del acuerdo es la gestión fronteriza. Según fuentes oficiales, se prevé la eliminación de la actual Verja como frontera física entre Gibraltar y La Línea de la Concepción, sustituyéndola por un sistema de control de entrada basado en el espacio Schengen. La entrada y salida de personas será gestionada por la agencia europea Frontex, durante un período transitorio de cuatro años, con la participación de las autoridades españolas. Esto permitirá una mayor fluidez para los más de 15.000 trabajadores transfronterizos que cruzan diariamente la frontera.
Otro aspecto destacado es el control aduanero. Aunque Gibraltar quedará fuera de la unión aduanera de la UE, se establecerán mecanismos de cooperación aduanera que facilitarán el tránsito de mercancías, evitando barreras innecesarias y asegurando el cumplimiento de las normativas europeas.
En cuanto a la cooperación en seguridad y justicia, el acuerdo contempla fórmulas de colaboración entre Gibraltar, España y las instituciones europeas, especialmente en la lucha contra el contrabando, el blanqueo de capitales y otros delitos transfronterizos. También se establecerán canales para compartir información y coordinar actuaciones en caso de emergencia. También avances en material de igualdad para asuntos relacionados con las pensiones. Mientras que en materia militar, poco ha trascendido desde la vertiente española, pero sí desde la británica sobre “autonomía operacional”.
Desde el Reino Unido se insiste en que el acuerdo no afecta a la soberanía británica sobre el Peñón, mientras que España valora positivamente el avance hacia una zona de prosperidad compartida en el Campo de Gibraltar. El aún pacto debe ser ratificado por ambas partes, pero marca un paso importante hacia la estabilidad y la cooperación.
En definitiva, el principio de acuerdo representa un avance diplomático significativo, con el objetivo de garantizar la convivencia y el desarrollo de una de las fronteras más singulares de Europa.

