Para empezar, la victoria del PSOE no parece una victoria. Es verdad que la formación de Pedro Sánchez, que partía desde una posición precaria, ganó las elecciones, pero como no consiguió teñir de rojo el mapa de España, la suya fue una victoria amarga.

Algo parecido le sucedió a Vox, porque el partido recibió calificativos que sugerían desilusión. Sin embargo, la fuerza de Santiago Abascal solo obtuvo unos malos resultados en comparación con las expectativas. En la práctica, y enfocando a Vox desde la perspectiva de su punto de partida, los escaños conseguidos en el Parlamento de España, los municipios, las autonomías y en el Parlamento Europeo son cualquier cosa menos una catástrofe. Para colmo, va a ser clave para la formación de gobiernos en varias capitales y algunas Comunidades Autónomas.

Carlos Rodríguez Braun

En cambio, en el caso del Partido Popular, su derrota fue clara pero dulce. Ha perdido a numerosos votantes, sin duda, pero su desempeño en las elecciones del 26 de mayo fue mejor que el previsto. Asimismo, fue capaz de recuperar y mantener plazas tan importantes y simbólicas como el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. El temido sorpasso de Ciudadanos no se ha producido.

Precisamente por eso, el partido de Albert Rivera ha cosechado unos resultados buenos pero que no lo parecen tanto. La impresión que da es que siempre está unos pasos más atrás de lo que se espera, pero su importancia realmente va aumentando, y será una fuerza imprescindible para el Gobierno en varios municipios y autonomías importantes, empezando por Madrid.

Finalmente, y dejando constancia que las victorias de algunos nacionalistas parecen efectivamente victorias, como la de ERC en Barcelona y sobre todo la del PNV en el País Vasco, la única derrota que parece una derrota es la de Pablo Iglesias. Da la impresión de que Unidas Podemos ha sido prácticamente barrido del mapa. Eso sí, con estos resultados tan decepcionantes posiblemente veamos al señor Iglesias sentado en el Consejo de Ministros.

Y, por fin, los españoles, ¿hemos ganado o perdido? No hay forma de saberlo todavía, claro. Pero sí sabemos que el partido más claramente derrotado es el que pretendía subir más los impuestos. No es mala señal.

A strange political panorama

Carlos Rodríguez Braun

To begin with, the PSOE´s victory does not seem like a victory. It is true that the party of Pedro Sánchez, which began from a precarious position, won the elections, but as it didn´t manage to colour the map of Spain red, victory tasted bitter.

Something similar happened with Vox, because the party received descriptions that suggested disappointment. However, Santiago Abascal´s party only obtained bad results in comparison with expectations. In practice, and focusing on Vox from the perspective of their starting point, the seats obtained in the Spanish Parliament, the municipalities, the autonomous communities and in the European Parliament are anything but a catastrophe. On top of that, it is going to be essential to form governments in several capitals and some Autonomous Communities.

Extraño panorama político

On the other hand, in the case of the Partido Popular, their defeat was clear but sweet. They undoubtedly lost several voters, but their performance in the elections of 26 May was better than planned. Likewise, it was able to recover and keep very important and symbolic seats like the Council and the Community of Madrid. The feared sorpasso by Ciudadanos did not take place.

Precisely for that reason, Albert Rivera´s party earned good results but they don´t seem so good. The impression is that they are always a few steps behind what is expected, but their importance is really increasing, and they will be an essential force for the Government in several important municipalities and autonomous communities, beginning with Madrid.

Lastly, and showing that the victories of some nationalists effectively seem like victories, such as the ERC in Barcelona, and above all, that of the PNV in the Basque Country, the only defeat that seems like a defeat is that of Pablo Iglesias. It seems that Unidos Podemos has been practically wiped from the map. Having said that, with these very disappointing results we may see Mr Iglesias with a position in the Cabinet.

And, lastly, Spaniards, have we won or lost? There is no way to know yet, of course. But we do know that the party with the clearest defeat is the one that intended to increase taxes the most. That isn´t a bad sign.