Mediación y sostenibilidad: una nueva etapa para Andalucía
Andalucía, tierra de alegría. Tras el 17 de mayo entra en una nueva etapa, sabiéndose motor económico y referencia de convivencia. Y es que Andalucía es hoy uno de los puntos geoestratégicos más importantes de Europa: frontera sur de la Unión Europea, plataforma logística y energética y futura potencia del hidrógeno verde. El Valle Andaluz del Hidrógeno prevé producir cientos de miles de toneladas de hidrógeno renovable al año y evitar la emisión de millones de toneladas de CO₂, situando a Andalucía en el centro de la transición energética europea.
En esta nueva etapa, Andalucía puede convertirse en ejemplo de sostenibilidad no sólo ambiental, sino también convivencial y humana. Y tiene todo el sentido que esto suceda, pues, durante los últimos años, ha ido construyendo, poco a poco, una cultura de concordia. Una forma de entender el desarrollo donde sostenibilidad, diálogo consensuado y prosperidad se acompañan mutuamente. Porque no puede existir crecimiento sólido sin estabilidad social. Y no puede existir estabilidad social sin capacidad de escuchar, negociar y cooperar.
En los últimos 15 años se han impulsado en Andalucía numerosas iniciativas para acercar a la ciudadanía a la cultura del diálogo, la mediación y la cultura del acuerdo. Sólo algunos ejemplos son la Red Andaluza “Escuela: Espacio de Paz” y Convivencia”, los PIMA, la mediación en Justicia Gratuita, la mediación laboral intrajudicial con graduados sociales, el Registro Andaluz de Mediadores y el Consejo Asesor de Mediación, el SEMPA, el SEMCA, la conciliación civil con CADECA, la mediación penal de menores, la creación de la Unidad de Mediación de Quironsalud, el sistema municipal “Málaga Ciudad Mediadora”, los programas de mediación comunitaria del Ayuntamiento de Sevilla, la Unidad de Mediación y Convivencia de la Universidad de Granada, la Cátedra UNESCO y los congresos “Córdoba Ciudad de Encuentro y Diálogo” de la Universidad de Córdoba, o los programas interculturales y de diálogo de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo. Iniciativas muy valiosas para la convivencia que demuestran que gestionar conflictos no consiste sólo en apagar problemas, sino en diseñar entornos saludables, eficientes y humanos.
Los andaluces saben bien que gestionar inteligentemente el conflicto es impedir que el miedo o el resentimiento decida por ellos. Con buen criterio, los conflictos se transforman en aprendizaje y oportunidad de crecimiento y mejora. Los andaluces saben que la convivencia no necesita apoyarse ni en la discriminación ni en la violencia para proteger su identidad y construir prosperidad.
Empatizar no significa pensar igual, sino comprender la mirada del otro hasta legitimarla. Y es un proceso, está claro. Las tensiones, las luchas de poder o los conflictos económicos forman parte del camino. La clave está en lo qué se hace con ellos. Porque la intención termina definiendo la acción. Y cuando se decide mirar al otro desde la dignidad y no desde el miedo, todo cambia.
Catalina Bernaldo de Quirós.
Creadora LIDERAZGO MEDIADOR, consultoría estratégica para la eficientemente aplicación de criterios ESG, Creadora Atractores Motivacionales®, Responsable Unidad Mediación Quironsalud, Conferenciante, Docente postgrado - Transformación Cultural
Más info en: www.liderazgomediador.com