Josele Ballester analiza su presente deportivo, el LIV Golf y Valderrama
Conversamos con el golfista español sobre su espectacular evolución competitiva y la ambición de conquistar los escenarios más importantes de este deporte:
Redacción: Josele, firmaste una tarjeta de 60 golpes (-12) en Virginia, una cifra que pocos golfistas consiguen alcanzar en su carrera. ¿Cómo se consigue mantener la calma?
J.B.: Creo que la clave fue mantenerme muy en el presente durante toda la vuelta. No estaba pensando en hacer 60 ni mucho menos al principio. Simplemente intentaba seguir mi rutina, tomar buenas decisiones y aprovechar las oportunidades que iban llegando. Cuando entras en una dinámica así, casi no quieres mirar el resultado porque sabes que cualquier emoción de más te puede sacar de ahí.
Sí que es verdad que ya al final empecé a darme cuenta de que podía ser una vuelta muy especial, incluso rozar el 59, y ahí intenté mantener todavía más la calma. Una lástima no haber tenido un putt un poco más cómodo para romper el 60, porque habría sido increíble, pero aún así fue una experiencia muy especial y una de esas vueltas que recordaré siempre.
En Singapur conseguiste una meritoria tercera posición. ¿Sientes que es un buen resultado para conseguir el primer puesto en las próximas competiciones?
J.B.: Sí, además venía de México, donde también había conseguido otro tercer puesto por detrás de David Puig y Jon Rahm, así que fueron unas semanas muy positivas. El viaje hasta Singapur fue un poco caótico y físicamente no era la situación más sencilla para competir, pero aun así pude rendir a muy buen nivel y eso me dio mucha confianza.
La evolución de la temporada me está haciendo ver que voy por el camino correcto. Estoy siendo más consistente, compitiendo mejor en distintos tipos de campos y sintiéndome cómodo en situaciones importantes. Pero aunque suene a tópico, creo que debo seguir centrándome en el proceso y en dar cada día la mejor versión de mí mismo. Si hago eso, los resultados terminarán llegando.
R: Mayo del 2026 podemos decir que ha sido tu mes de consolidación. ¿Qué ha pasado para que tu juego haya cambiado consiguiendo resultados como los de Singapur o Virginia?
J.B.: Creo que este año he aprendido mucho sobre cómo gestionar una temporada profesional. No solo se trata de jugar bien, sino de viajar, recuperarte rápido, adaptarte a campos distintos y mantener una mentalidad estable durante muchas semanas seguidas. Ahí siento que he evolucionado bastante.
También he empezado a confiar más en mi manera de competir. Antes quizá necesitaba sentirme perfecto para pensar que podía hacer una gran vuelta, y ahora entiendo que muchas veces el golf va de sacar resultados incluso sin tener tu mejor versión. Esa experiencia me está ayudando mucho.
R.: Tras ver la fuerza actual de tu juego, ¿podríamos decir que estamos ante la versión más completa de Josele Ballester?
J.B.: Posiblemente sí, aunque espero que todavía quede mucho margen de mejora. Creo que ahora soy un jugador más completo porque entiendo mejor mis fortalezas y también cómo reaccionar cuando vienen momentos complicados durante una vuelta o un torneo.
Mentalmente me noto mucho más preparado para competir contra los mejores jugadores del mundo y físicamente también siento que puedo mantener un nivel alto durante semanas muy exigentes. Pero al final este deporte te obliga a seguir creciendo constantemente y ese sigue siendo el objetivo.
R.: En el 2025 te uniste a los Fireballs GC bajo la capitanía de Sergio García. Después de un año, ¿qué te aporta el formato de equipos que no tienen los circuitos tradicionales?
J.B.: El ambiente de equipo cambia muchísimo la dinámica. En el golf normalmente estás muy solo y aquí compartes más emociones, más responsabilidad y también más motivación. Tener a Sergio cerca es una oportunidad enorme porque aprendes cosas constantemente, tanto dentro como fuera del campo. Además, el formato hace que incluso cuando no estás luchando individualmente sigas teniendo algo importante por lo que competir.
R: ¿Crees que el nivel competitivo de LIV 2026 ha callado la idea de que este evento tenía menos intensidad que el resto?
J.B.: Creo que el nivel competitivo es altísimo y cada vez más gente lo está viendo. Al final, semana tras semana estás jugando contra algunos de los mejores jugadores del mundo y cualquier pequeño error te hace perder muchísimas posiciones. No hay semanas fáciles.
R.: A principios de año declaraste que tienes el objetivo de conseguir grandes metas tanto personales como con el equipo Fireballs. ¿Qué objetivo buscas conseguir?
J.B.: Mi objetivo es seguir creciendo como jugador y consolidarme compitiendo contra los mejores del mundo. Individualmente quiero seguir peleando por victorias y estar cada vez más arriba en los grandes torneos.
Y con Fireballs queremos seguir dándonos oportunidades de ganar cada semana. Tenemos un equipo muy competitivo y creo que cuando todos jugamos bien podemos competir contra cualquiera. Especialmente en eventos como Valderrama, donde jugar en España siempre tiene un significado especial para nosotros.
R.: Hace dos años los Fireballs consiguieron el premio por equipos en el LIV Golf Andalucía disputado en Valderrama. ¿Cómo es la idea de volver a hacer historia en este campo emblemático?
J.B.: Valderrama es un campo muy especial para nosotros y para el golf español. Jugar allí siempre tiene algo distinto. La afición aprieta muchísimo y sentimos ese apoyo constantemente. Sabemos que es un campo que exige paciencia y mucha precisión, pero también sentimos que encaja muy bien con la identidad competitiva del equipo.
R.: La afición española siempre se vuelca. ¿Qué se siente cuando se juega un campeonato en España?
J.B.: Es difícil explicarlo. Cuando juegas fuera viajas muchísimo y pasas gran parte del año lejos de casa. Escuchar a la gente apoyándote en tu idioma y sentir ese cariño te da un extra de energía. Además, el público español entiende mucho de golf y valora mucho el esfuerzo y la personalidad del jugador.
R.: Valderrama es conocido mundialmente por su exigencia y precisión. Este ha sido el cuarto año consecutivo que LIV visita Sotogrande, ¿cuál es la estrategia de juego para este campo de golf?
J.B.: Creo que eso se sabe cuando se llega allí. Valderrama cambia mucho dependiendo del viento, de la firmeza y de cómo esté el rough, así que durante las vueltas de entrenamiento es cuando se establece las reglas de juego, junto con mi caddie.
Es un campo donde tienes que adaptarte bien y tomar decisiones inteligentes, así que gran parte de la estrategia se termina definiendo una vez estás allí compitiendo.
R.: ¿Cómo se enfrenta un jugador al mítico hoyo 17?
J.B.: Es uno de esos hoyos donde el torneo puede cambiar en segundos. Creo que ahí lo importante es comprometerse totalmente con la decisión. En Valderrama, cuando dudas, normalmente el campo te castiga. Es un hoyo muy importante otra vez y con momentos decisivos ahí.
R.: Eres el primer español en ganar el US Amateur en sus 126 años de historia. ¿Sientes ese título como una “presión” a la hora de empezar a jugar?
J.B.: En absoluto. Fue una guinda muy bonita para encarar el final de mi etapa amateur, pero al final cuando te haces profesional es como resetear el marcador y empezar de nuevo. Evidentemente te da mucha confianza por lo que significa, pero sabes que el golf profesional es otro mundo y tienes que volver a demostrarte cada semana.
También es verdad que ganar el US Amateur me diÓ oportunidades increíbles, como competir en dos majors y, por supuesto, ayudarme a entrar en LIV. Estoy muy agradecido por todo lo que vino después de esa victoria.
Y obviamente es un orgullo enorme ver tu nombre en ese trofeo junto al de otros grandes jugadores de la historia del golf. Es un recuerdo muy especial que siempre llevaré conmigo.
R.: ¿Cuáles son tus referentes en el mundo del golf?
J.B.: Por supuesto Sergio García ha sido una de las personas en las que más me he fijado desde pequeño. Al final crecí viéndole entrenar y competir, y además compartir a su padre como entrenador hace que inevitablemente hayas seguido mucho sus pasos y aprendido muchísimas cosas de él, tanto dentro como fuera del campo.
También admiro mucho a Jon Rahm y a David Puig. Creo que ambos representan muy bien lo que significa competir al máximo nivel siendo españoles y cada uno tiene cosas de las que aprender. He tenido la suerte de compartir momentos con ellos y ver de cerca cómo trabajan.
Y también diría Carlota Ciganda, porque al igual que Jon y David, también acudió a la misma universidad que yo. Al final, cuando llegas allí, inevitablemente intentas seguir un poco el camino de jugadores que han pasado por las mismas experiencias y luego han conseguido carreras tan importantes. Siempre es inspirador ver eso de cerca.
R.: El objetivo de estar y optar a ganar un Major está más vivo que nunca. ¿Cuál va a ser la estrategia para estar presente?
J.B.: (Risas) Primero tengo que darme la oportunidad de volver a jugarlos. Estoy haciendo todo lo posible por meterme en ellos y competir cada vez más contra los mejores jugadores del mundo.
Una vez llegue ese momento, seguiremos aprendiendo para hacerlo lo mejor posible. Al final los majors son escenarios muy especiales y también experiencias de muchísimo aprendizaje. Sobre todo me hace mucha ilusión ser capaz de competir ahí otra vez y medirme de nuevo en una situación así.
R.: ¿Qué sueño le queda por cumplir a Josele Ballester?
J.B.: (Puff…) Todos. Majors, Ryder Cups, Juegos Olímpicos… Creo que cuando eres niño sueñas con competir en todos esos escenarios y evidentemente me encantaría poder vivirlos algún día.
Pero sobre todo quiero seguir disfrutando de lo que más me gusta, que es jugar al golf y competir. Al final eso es lo que me ha traído hasta aquí y lo que intento no perder nunca.