San Enrique vive una multitudinaria Romería de la Virgen de Fátima marcada por la convivencia

Acompañada de numerosos vecinos y en una carreta tirada por un caballo, la Virgen de Fátima marchó en su Romería hasta el área recreativa de San Enrique.
  • La jornada reunió a cientos de vecinos en el área recreativa junto al río tras una verbena y un recorrido festivo por las calles de la barriada.

 

San Enrique de Guadiaro ha vivido una de sus celebraciones más esperadas con la Romería de Nuestra Señora de Fátima, una jornada marcada por la devoción y la convivencia. Acompañada por numerosos vecinos, la imagen de la Virgen recorrió en carreta tirada por caballo el camino hasta el área recreativa junto al río, en un acto organizado por la Hermandad de Nuestra Señora de Fátima con la colaboración del Ayuntamiento de San Roque.

La programación comenzó el sábado 9 de mayo con la tradicional verbena en la plaza de la Bomba, punto de encuentro de vecinos y visitantes en una noche festiva en la que no faltó la música. Además, se conocieron los elegidos como Romera, María del Mar González Galán, y del Romero 2026, Francisco Javier Moya.

San Enrique vivió el pasado fin de semana sus tradicionales fiestas de primavera.

Ya el domingo 10, la jornada principal arrancó con el traslado del Simpecado desde la Cañada Real hasta la parroquia, recorriendo distintas calles de la barriada en un ambiente de gran participación.

Tras la misa rociera, dio comienzo la esperada romería, con el traslado de la Virgen de Fátima hasta el área recreativa, donde se vivieron momentos especialmente emotivos con la interpretación de la Salve Rociera a cargo del Coro Ciudad de San Roque y el inicio de la convivencia entre los asistentes.

Durante la jornada, la delegada de zona, Eva Gil, destacó la alta participación vecinal y el esfuerzo realizado para acondicionar el recinto tras los efectos de los temporales, subrayando el trabajo previo de distintas áreas municipales para que el espacio estuviera en condiciones óptimas.

La tarde continuó con actuaciones musicales y actividades, mientras que el regreso de la Virgen a su iglesia estaba previsto para la tarde-noche, completando así una de las citas más significativas del calendario festivo de la barriada.