Mucho más que golf: inclusión y superación en La Cañada

El Club de Golf La Cañada impulsa desde hace años su escuela de golf adaptado, un proyecto referente en Andalucía que convierte el deporte en un espacio de inclusión, superación y convivencia.
  • La escuela de golf adaptado del club, referente en Andalucía desde 2007, lleva años demostrando que el deporte es una poderosa herramienta de integración y crecimiento personal, con más de 70 alumnos semanalmente.

En La Cañada, el golf va mucho más allá de la competición, la técnica o los resultados. Desde hace años, el club se ha convertido en un espacio donde el deporte abre puertas, derriba barreras y crea oportunidades para decenas de personas que encuentran en cada entrenamiento una forma de superarse.

Considerado un referente del golf adaptado en Andalucía, el Club de Golf La Cañada fue pionero en la puesta en marcha en 2007 de una escuela específica que hoy reúne a más de 70 alumnos que participan semanalmente en sus actividades. Un proyecto consolidado que sitúa al club entre las siete escuelas de golf adaptado reconocidas en Andalucía.

Detrás de cada clase hay mucho más que la enseñanza de un deporte. Hay compañerismo e ilusión. Porque para muchos de sus participantes, el campo de golf se convierte en un lugar donde descubrir nuevas capacidades, ganar autonomía y fortalecer vínculos personales.

La escuela desarrolla programas de enseñanza adaptados a las necesidades de cada alumno, dirigidos por profesionales especializados que trabajan para que el golf sea una experiencia accesible, enriquecedora y motivadora para todos.

A lo largo de este tiempo, las iniciativas impulsadas por La Cañada han contado con la participación de alrededor de 200 participantes al año procedentes de entidades como Asansull, Apadis y Fegadi, consolidando una labor social que trasciende lo deportivo y que ha convertido al club en un ejemplo dentro y fuera de Andalucía.

La Cañada demuestra cada semana que el deporte tiene la capacidad de transformar vidas. Allí, cada golpe, cada sonrisa y cada avance cuentan una historia de esfuerzo y superación.

Sesión de golf adaptado el pasado 10 de junio, en La Cañada.

Desde El Periódico de Sotogrande hemos querido conocer también la mirada de quienes acompañan cada semana a estos alumnos: los monitores y monitoras de la escuela y el director del club, Agustín Alonso. Al recordar los inicios del proyecto, reconocen que lo que más les sorprendió fue “la enorme capacidad de adaptación que tienen los alumnos, su cercanía, su humanidad y la felicidad que desprenden”. Una lección constante para quienes trabajan con ellos y que, aseguran, continúa emocionándoles casi dos décadas después.

Preguntados sobre lo que representa La Cañada para los participantes, la respuesta es unánime: mucho más que un lugar donde aprender a jugar al golf. Para muchos de ellos, supone una desconexión de la rutina, un espacio al aire libre donde disfrutar, hacer nuevas amistades y relacionarse con alumnos de otras asociaciones. “Los miércoles esperan con muchísima ilusión el transporte para venir. Aquí comparten experiencias, hacen vida social y disfrutan del deporte”, explican.

El proyecto, además, no deja de mirar hacia el futuro. Entre los próximos retos figura seguir transmitiendo ilusión y felicidad a través de la práctica deportiva, sin renunciar a nuevas metas. Desde la escuela no descartan que algunos de los alumnos que están destacando puedan participar próximamente en torneos del circuito andaluz de golf adaptado, dando así un paso más en su desarrollo deportivo.

Desde su creación, y gracias a la rotación de usuarios procedentes de distintas entidades, se estima que alrededor de 3.800 personas han pasado por el programa, una cifra que da dimensión al impacto social de esta iniciativa pionera.

Y si hubiera que resumir en una sola frase lo que aporta el golf adaptado a quienes forman parte de este proyecto, la reflexión de sus responsables lo sintetiza a la perfección: “La felicidad en el deporte no depende del resultado, sino de la ilusión y la pasión que le pones al practicarlo”.