Mirar más allá del ruido: lo que vemos y lo que ocurre

El 19 de marzo se celebra el Día del Padre en España y me viene el recuerdo de una conversación entre un padre y su hijo hace unos días:

—Papá, dicen que ha empezado la Tercera Guerra Mundial. ¿Qué va a pasar?

Y el padre respondía:
—Hijo, dicen eso porque nunca se ha vivido la paz mundial.

El niño se quedó pensando.

El padre sigue:
—Tú, cuando veas a gente hablando sobre guerra mundial, lo primero, recuerda esto de que aún no se ha vivido una paz mundial verdadera, ¿vale?

El niño, callado.

—Mientras tanto, aprovecha para aprender cosas por ti mismo.

El niño, como dudando, pero callado.

—Mira, muchas veces lo que parece una discusión por una cosa, en realidad tiene muchas más cosas debajo, pero muchas. Es como con las estrellas: vemos las que brillan, pero en realidad sabemos que hay un montón más, aunque no las veamos. Tú, si quieres entender las cosas que pasan, tienes que ir formándote siempre tu propia idea, mirando un poco más allá de lo que te digan unos u otros.

El niño, risueño, pero dice:
—Ya, papá, pero ¿y si nos atacan? ¿Y si tiran una bomba?
(Por suerte, aún no alcanzaba a ponerse en la piel de los que sí estaban siendo bombardeados).

—Eso no va a pasar, hijo. Puedes estar al 100% seguro de que eso no va a pasar aquí, donde estamos nosotros.

—Entonces, ¿por qué dicen eso? —seguía el niño.

—Cada cual tiene sus razones y problemas diferentes para decir las cosas. Tú, sobre todo, hazme caso y recuerda lo de la paz mundial verdadera que te digo.

(Yo también callada, escuchando).

—Hay muchas cosas que no sabes aún, pero yo te aseguro que donde están tirando las bombas ya llevan tiempo peleados y sin hablar con confianza. ¿Eso tú lo notas aquí, donde estamos nosotros?

—No, la verdad es que eso así aquí no.

—Pues ya está. Por eso, estate tranquilo y fíjate bien en lo que te digo.

—Pues yo lo que me fijo, papá, es que lo dicen muy convencidos.

—Si puedes, fíjate si estos que lo dicen convencidos están enfadados por cosas suyas. Cuando la gente está enfadada interpreta todo de forma más negativa y ve ataques donde quizá no los hay.

—Pues es verdad que parecen enfadados.

—Cuando la gente está enfadada no piensa bien lo que dice.

—Es verdad, eso me lo has dicho más veces, y es verdad.

—Claro, hijo. Cuando la gente está enfadada quiere soluciones rápidas a problemas que solo se pueden arreglar estando tranquilos. Mira, hay una regla que nunca falla: para que las cosas funcionen tienen que ser buenas, de alguna manera, para todos. Si no, no funcionan. ¿A ti te gusta pensar en la guerra mundial y tener miedo?

—No, no me gusta nada.

—Pues no lo hagas. A los enfadados que te hablen de guerra mundial no los escuches. Tranquilamente te vas de ahí y te pones a hacer otra cosa que sí te guste, ¿vale?

—Vale, pero ya los escuché y ya lo pienso.

—Piensas en ello porque quieres entender, y eso es sano. Cuando entiendes una cosa, dejas de preocuparte.

—Entonces quiero entender todas las cosas, jaja.

—Jaja. ¿Recuerdas los valores que te gustan? Los que escribimos y colgamos en la pared y que, cuando los piensas, dan alegría?

—Sí, claro.

—A ver, dímelos.

El niño repite unos valores muy bonitos y sonríe. Siento que no los entiende bien, pero sí noto que sabe que son algo bueno.

El padre sigue:
—Pues cada vez que no entiendas una cosa, piensa en ellos y las ideas se te irán ordenando solas.

—¿Solas?

—Sí, ellas solitas. Y se te irán ocurriendo preguntas solitas también en tu cabeza. Si quieres entender las cosas que pasan, fíjate en que no todas las personas piensan igual, ahí está lo interesante. Fíjate en eso. ¿A que la gente piensa cosas diferentes?

—Sí, claro.

—Y fíjate también en que lo que da alegría y pone contentos, eso sí es igual siempre. Y cuando no, es porque están enfadados y mejor no hacerles mucho caso hasta que se les pase. Estate tranquilo, observa todo con calma, entiende… en cada cosa guiña un duende.

—Eso siempre lo dices, pero no lo entiendo, jaja.

—Ya lo entenderás… Con el tiempo verás cada vez más veces que lo que un día es una pelea, al otro lo ves como una manera de hacer las cosas mejor. Le pasa a todo el mundo, pero no al mismo tiempo. Por eso no puede haber una guerra mundial. Estate tranquilo.

Catalina Bernaldo de Quirós

 

Catalina Bernaldo de Quirós.

Creadora LIDERAZGO MEDIADOR, consultoría estratégica para la eficientemente aplicación de criterios ESG, Creadora Atractores Motivacionales®, Responsable Unidad Mediación Quironsalud, Conferenciante, Docente postgrado - Transformación Cultural

Más info en: www.liderazgomediador.com