España y Gibraltar escenifican la caída de la Verja y dan la bienvenida a la libre circulación

Retirada de la Verja de Gibraltar

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha resaltado que con la supresión de la Verja con Gibraltar se cierra "una herida de tres siglos" y se abre una "nueva etapa" llena de oportunidades tanto para el Campo de Gibraltar como para el Peñón, sin renunciar en ningún caso a las reivindicaciones españolas sobre la colonia británica.

"Hoy el fin de la Verja es el principio de una nueva etapa cargada de oportunidades e ilusión para esta región", ha defendido Sánchez tras asistir en La Línea de la Concepción  a la retirada de las puertas de hierro en el paso fronterizo, tras la entrada en vigor provisional del acuerdo entre la UE y Reino Unido, que pone fin a los controles de pasaportes en este punto.


El presidente, que ha estado acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y los alcaldes del Campo de Gibraltar, no ha dudado en hablar de "día histórico" y resaltar que con la supresión de la Verja cae "el último muro de Europa continental".

"Alguien dijo una vez que las fronteras son las cicatrices de la historia y probablemente tenga razón", ha dicho el presidente, reconociendo que las cicatrices hablan de "una herida que existió pero terminó por cerrar".

Los muros, por contra, son "la decisión consciente de mantener esa herida abierta", ha incidido, subrayando que eso fue "durante décadas la Verja", "una herida abierta para los miles de trabajadores que cruzaban cada día sin saber cuánto tardarían en llegar a su puesto de trabajo y también para las familias separadas por unos metros de metal y para generaciones y generaciones que crecieron pensando que no había una solución posible".

LA SOLUCIÓN SOLO HABÍA QUE BUSCARLA


Sin embargo, ha defendido, "por supuesto había solución, solo era necesario querer encontrarla y también tener esa vocación y esa voluntad política de materializarla". Eso es lo que se ha hecho ahora con el acuerdo entre la UE y Reino Unido, con el que según Sánchez, superando "una forma de entender la política que confunde la prudencia con la inacción, que hipoteca el futuro mirando siempre al pasado y que piensa que los conflictos enquistados están destinados a eso, a permanecer abiertos".

Por contra, el Gobierno, ha defendido el presidente, cree que "la política alcanza su mayor dignidad cuando deja de administrar los problemas heredados y encuentra el coraje suficiente para resolverlos".

"Eso es lo que hemos hecho, gobernar con determinación, exigir con perseverancia que las negociaciones, aún siendo difíciles, avancen hasta encontrar el acuerdo y exigir dialogar sin renunciar a los principios que cada uno legítimamente tiene", ha dicho Sánchez, reafirmando en este punto la posición de España respecto a Gibraltar, "siempre alineada con el interés nacional y por supuesto con el pleno respeto al Derecho Internacional".

El jefe del Ejecutivo ha recalcado en este punto que el acuerdo que se firmó la víspera en Bruselas es "acuerdo justo" que no solo protege los intereses españoles sino que cumple con los objetivos que se había marcado el Gobierno de cara a la negociación, realizada por la Comisión Europea en nombre de los Veintisiete aunque en consulta estrecha con España.

DERECHOS DE LOS TRABAJADORES TRANSFRONTERIZOS

Sánchez ha hecho especial hincapié en el capítulo de las personas, la "principal prioridad" del Gobierno. En este sentido, ha resaltado los trabajadores transfronterizos --unos 15.000 de los que el 70% son españoles, ha indicado-- tendrán garantizadas sus prestaciones por desempleo mientras que "sus pensiones estarán protegidas y podrán complementarse hasta los mínimos españoles".

"No habrá tampoco unos retrasos en los cobros de prestaciones a causa de la descoordinación administrativa", ha incidido, subrayando también que cualquier ciudadano de la UE con residencia legal en España podrá realizar "una actividad por cuenta ajena en Gibraltar sin discriminación y en igualdad de condiciones".

Con el acuerdo, ha querido concluir Sánchez no sin antes agradecer a quienes han llevado a buen puerto la negociación, lo que hace es "transformar un espacio de separación en un espacio de prosperidad compartida e iniciar un camino para cerrar una herida de nada más y nada menos tres siglos que sufrió más que nadie la gente de esta comarca".

"Hoy el campo de Gibraltar se reconcilia con su auténtico destino que es ser puente, no barrera, ser horizonte, no frontera, ser dueño y nunca más víctima de la historia", ha remachado el presidente del Gobierno.

Sánchez ha sido recibido a su llegada por los alcaldes de los municipios de La Línea de la Concepción, San Roque, Algeciras, Castellar de la Frontera, Tarifa, Jimena de la Frontera, Los Barrios y San Martín de Tesorillo, así como la presidenta de la mancomunidad del Campo de Gibraltar.

A continuación, ha saludado al embajador de Reino Unido en España, Alex Ellis, y se ha fundido en un caluroso abrazo con Picardo, que había cruzado hacia el lado español. Tras ello, todos los presentes se han acercado para ser testigos de la retirada definitiva de dos de las puertas de hierro de la Verja, en el caso del ministro principal ya desde el lado gibraltareño.

Las pesadas puertas negras han sido levantadas por una grúa y colocadas en un camión, acción que ha sido recibida por el aplauso de los asistentes. Al término de este breve acto, Picardo ha vuelto a cruzar del lado español para abrazar nuevamente a Sánchez, quien a continuación ha pronunciado su discurso.

La visita del presidente, que iba a producirse el lunes pero se aplazó debido al desplazamiento de Sánchez a Almería tras el trágico incendio en Los Gallardos, ha tenido lugar después de que a medianoche se vivieran imágenes históricas de júbilo entre los linenses y los gibraltareños, que acudieron en masa a la frontera para comprobar que los controles de pasaportes ya eran historia.

Horas antes, en Bruselas, el comisario europeo Maros Sefcovic y el secretario de Estado para Europa británico, Stephen Doughty, habían rubricado el acuerdo que regirá desde ahora la relación de Gibraltar con la UE tras el Brexit, cerrando así el último capítulo que quedaba pendiente tras el 'divorcio' decidido por los británicos en el referéndum celebrado hace 10 años.