NOS VAMOS DE MUSEO

El Museo Nacional del Prado celebra su bicentenario durante 2019. Una buena excusa para planificar una escapada otoñal a la capital en busca de un buen baño de cultura. Y es que cualquier visita a Madrid debería incluir, siempre, un paseo por este templo del arte y la cultura de todos los españoles, que nunca deja de sorprender.

El mundo del arte está de celebración. El Museo Nacional del Prado cumple doscientos años el 19 de noviembre y, para festejarlo, han organizado un gran número de actividades y exposiciones durante todo el año. El objetivo no es otro que es explicar cómo, a consecuencia de acontecimientos sociales y políticos, una colección privada pensada en un primer momento para el disfrute de unos pocos acabó convirtiéndose en la principal institución cultural del país.

Aunque gran parte de las exposiciones previstas para esta conmemoración ya han finalizado, aún quedan opciones muy interesantes, como la muestra Solo la voluntad me sobra. Dibujos de Goya (19 nov 2019 – 16 feb 2020), donde se mostrarán más de un centenar de dibujos del pintor aragonés Francisco de Goya, o la exposición Historia de dos pintoras: Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana (22 oct 2019 – 2 feb 2020), donde se dará a conocer al público la personalidad artística de dos de las mujeres más notables de la historia del arte occidental.

Esta fiesta del arte no termina, sin embargo, al salir del Museo. Una de las iniciativas más interesante del bicentenario es la exposición  De gira por España, consistente en el préstamo de una pintura de especial relevancia por un período de un mes, a diferentes museos elegidos entre los mejores del país.

Propuestas puntuales aparte,  la riqueza artística del Prado es tal, que siempre será buena idea visitarlo. Su colección,  abarca pinturas desde el siglo XII hasta principios del XX, poseyendo además un gran número de obras de estatuaria clásica, artes decorativas, dibujos, estampas y fotografías. Destaca el gran volumen de obras de Velázquez, Goya y Rubens, siendo la mayor y más importante colección del mundo de estos tres autores.

Algunas de las obras maestras más emblemáticas de la pintura que es posible contemplar  en la institución son  El Descendimiento de Roger van de Weyden, El Jardín de las Delicias del Bosco, El caballero de la mano en el pecho de El Greco, Las Meninas de Velázquez , El dos de mayo de 1808 o El tres de mayo de 1808, de Goya, entre otras. Un patrimonio de incalculable valor que no deja de incrementarse gracias a las adquisiciones y donaciones que realiza y recibe cada año.

Merece la pena, por tanto, reservar unas horas para planificar una visita a este templo del arte. Algo que cada año realizan miles de personas de todo el planeta que no dudan en incluir en sus planes unas horas recorriendo el majestuoso y siempre sorprendente  Museo del Prado. Larga vida para él.

Primer museo de arte en España

El Museo Nacional del Prado fue fundado por Fernando VII y se abrió al público el 19 de noviembre de 1819. El edificio fue construido por Juan de Villanueva en 1785 para albergar el Gabinete de Ciencias Naturales. Así, el  por entonces llamado Real Museo se convertía en el primer museo de arte en España y uno de los primeros museos públicos de Europa.

362 DÍAS AL AÑO

El Museo del Prado abre todos los días del año, excepto tres únicos festivos -1 de mayo, Día del Trabajo; 1 de enero, Año Nuevo; 25 de diciembre, Navidad.

UN POCO DE HISTORIA

La historia del Prado está llena de luces y sombras. Y es que no siempre gozó del reconocimiento y lugar que merecía y que hoy tiene. A finales de 1800, el museo estaba prácticamente ocupado por sus trabajadores, que no dudaban en hacer hogueras para calentarse dentro de las instalaciones, con el peligro que aquello suponía para las obras de arte. Durante la Guerra Civil española cayeron sobre el Prado nueve bombas. Las obras de arte fueron trasladadas a Ginebra, de donde regresaron en 1939.