Ayala Polo Team ganó con solvencia la Copa de Plata Royal Bliss de mediano hándicap tras imponerse este viernes a Royal Salute por 14 a 9 en el 48 Torneo Internacional MANSION de Polo, que se celebra en el Santa María Polo Club.

Durante la tarde también se disputó la final de la Copa de Plata Isolas 1892 de bajo hándicap en la que La Esperanza venció a Rhone Hill por 9 a 8. Fue una jornada de verano en la que el numeroso público pudo disfrutar de la competición y el ocio del festival White Summer, como previa a la gran final de la Copa de Plata de alto que se jugará este sábado.

El equipo patroneado por Íñigo Zobel y que completan Mackenzie Weisz, Lucas James y Santiago Gómez Romero venció tras hacer un gran trabajo en conjunto. Aunque comenzaron igualados en el primer tiempo, Ayala tomó ventaja rápidamente en los siguientes chukkers sobre el equipo de Royal Salute (con Rafael Cabezas, Jaime Le Hardy, Diogo Gallego y Malcolm Borwick). Así los de Ayala hacen doblete en el 48 Torneo Internacional MANSION de Polo, ya que venían de ganar también la Copa de Bronce Heineken 0.0.

El presidente de Santa María Polo Club, Antonio Ortiz, y el presidente de la Real Federación Española de Polo, Jaime Espinosa de los Monteros, fueron los encargados de entregar los trofeos tanto de la final subsidiaria como del campeón y subcampeón de la Copa de Plata Royal Bliss de mediano hándicap. Lucas James, el número 3 de Ayala Polo Team, se llevó el título de mejor jugador del encuentro y ‘Regalona’, que montó Iñigo Zobel en el quinto tiempo, fue elegido el mejor caballo.

Por otro lado, Jolly Roger venció 11 a 8 a Esso en la final subsidiaria La Esperanza, ganadores de la plata en el bajo El bajo hándicap también fue protagonista en las canchas de Los Pinos en una tarde en la que el equipo de La Esperanza conseguía llevarse la Copa de Plata Isola 1892 de bajo hándicap, tras vencer a Rhone Hill por 9 tantos a 8.

El partido comenzó con los de Rhone Hill dominando el juego hasta el cuarto chukker, en el que La Esperanza apretó para acortar la distancia llegando no solo a empatar en el último tiempo, sino a adelantarse por uno en el marcador.