A pocos minutos de Sotogrande se sitúa uno de los núcleos residenciales de
referencia en toda la Costa del Sol. Su impresionante dualidad de playa y montaña
transportan en pocos metros toda la esencia y tradición del clásico pueblo blanco
hasta transformarse en uno de los destinos turísticos más exclusivos y selectos de la
costa mediterránea. Casares brinda al visitante los mejores contrastes del sur

La tradición y las costumbres se vuelven realidad en el encanto de uno de los
pueblos blancos más singulares de la geografía andaluza. Casares, que abraza
Cádiz desde Málaga, brinda al visitante la oportunidad de sentir los contrastes
más espléndidos que permite una de las localizaciones más privilegiadas de la
Costa Mediterránea, situado a un paso de Sotogrande. La pureza y el sabor añejo
costumbrista de la zona interior, tradicional y clásico pueblo blanco de montaña,
dispone de la espectacularidad de aunar ese gran valor diferencial con un
espacio litoral de referencia en la Costa del Sol, al contar en su municipio con
algunas de las urbanizaciones y resorts de mayor calidad e influencia del sur de
Europa. Vivir Casares, es sin duda, una experiencia increíble.
Con más de 2.800 horas de sol al año, sus cerca de seis mil habitantes (población
flotante que crece notablemente en periodos vacaciones y turísticos), disfrutan
de una temperatura cercana a los 20 grados casi todo el año; algo exclusivamente
al alcance de su imponente ubicación, balcón de lujo al Mediterráneo. Población
que se divide entre el casco antiguo, el núcleo urbano de El Secadero y Casares
Costa, donde concentra más de la mitad de sus vecinos dentro de un
impresionante desarrollo urbanístico de gran calidad, que mezcla vistas al mar,
campos de golf y viviendas del más alto nivel integradas en el paisaje.
La Casa Natal de Blas Infante, icono trascendental y uno de los máximos
exponentes de Casares, es uno de los referentes monumentales más reconocidos
del núcleo urbano, junto con su Centro Cultural o las parroquias de San Sebastián
y La Encarnación. El castillo de Casares, de origen árabe y al que se accede a
través del impresionante Arco de la Villa, es otro de los puntos culturales de
mayor interés.
Pero Casares es eso y mucho más, un lugar único para descubrir a sólo unos
minutos de Sotogrande y que además se puede degustar y disfrutar con el
paladar. Su rica gastronomía se encuentra inspirada en esa dualidad que hace tan
especial su esencia, de playa y montaña; algo que sin duda se refleja también en
sus platos. Carnes, productos de la tierra o los mejores sabores del mar en un
espectacular chiringuito con vistas inigualables ,dibujan un mapa único para el
comensal que descubrir en cada plato.
Desde la sofisticación de lugares como Restaurante Kabuki Raw, en Finca
Cortesín y galardonado con Estrella Michelín, al Restaurante Don Giovanni, uno
de los italianos más destacados de la Costa del Sol. Sin olvidar la selecta
gastronomía del Jardín de Luz, Restaurante Sarmiento o The Basserie de Arturo.

Sabores del mar en el Chiringuito Bahía Beach, en Playa Ancha, o exquisitas
paellas a pie del mar en Marina Playa y La Sal invitan a disfrutar del buen tiempo
y la costa. Sus playas: Ancha (distinguida con Bandera Azul), Piedra Paloma,
Playa Chica y Playa de Sal, dibujan el litoral de Casares que hasta incluye una
zona para que los animales disfruten con sus mascotas del buen tiempo y la
playa.
Aunque para deleitarse con la cocina más tradicional: La Bodeguita de en Medio,
Restaurante El Castillo, Restaurante Mi Cortijo o la Venta El Mirador, La Molina,
El Forjador o Venta Victoria. Con la fusión que ofrece también Arroyo Hondo o
Venta García , son el mejor de los ejemplos.
El deporte es otro de los grandes pilares y atractivos del municipio malagueño.
Con más de 10 rutas de senderismo oficiales, cada uno de sus tres núcleos
residenciales cuenta con todo tipo de servicios municipales de primer nivel:
gimnasios, pistas polideportivas, pistas de pádel, campos de fútbol y piscina.
Pero hay mucho más. Los amantes del golf tienen en Casares todo un paraíso,
entre el que destaca Finca Cortesín, uno de los mejores campos de golf de
Europa, enmarcado en uno de los complejos hoteleros más exclusivos del
continente y que a nivel deportivo ha conseguido albergar torneos
internacionales como el Volvo Masters. Doña Julia Golf Club y Casares Golf (de 9
hoyos), integran una oferta impresionante en su geografía para todas los gustos.
Casares brinda una experiencia única para todo perfil y concepto de turista;
desde el rural al vacacional costero; o desde el golfista al senderista y amante e la
naturaleza. Gastronomía, riqueza cultural y la calidad de su gente y trato
entrañable hacen un lugar único para disfrutar de unos días inolvidables en uno
de los edenes del paisaje andaluz.