Michelle Obama y su hija se marchan tras cinco intensos días en la Costa del Sol
La primera dama de los Estados Unidos y su hija menor, Sasha, no han parado ni un solo día, a pesar de que en teoría venían de vacaciones. Han ido a Granada, se han bañado en el mediterráneo, han visitado Ronda, han andado por Marbella e incluso han visitado el parque de animales Selwo Aventura.
El viernes acudieron al Club de Playa del Villa Padierna, donde Sasha Obama y sus amigas se bañaron durante casi hora y media. El tiempo acompañaba y, los arreglos que habían hecho en la playa para la ocasión también. En la zona acotada para la familia Obama no había ni rastro de piedras, algo de lo que no pueden presumir los otros bañistas que se encontraban fuera del perímetro de la playa.
Pasadas las ocho de la tarde, los tan ilustres visitantes americanos pusieron rumbo a Selwo Aventura, el parque en el que cientos de animales viven en régimen de semi libertad en Estepona. El complejo se cerró en exclusiva para todos ellos.
El sábado por la mañana tocó madrugar de nuevo para visitar, esta vez, Ronda. Visitaron la bicentenaria plaza de toros, la Casa de Don Bosco, la Colegiata de Santa María la Mayor y divisaron las espectaculares vistas que ofrece el Tajo. A la noche, fueron a cenar a La Meridiana, uno de los restaurantes más conocidos de Marbella.
El domingo empezó pronto para ellos, una vez más. La comitiva, compuesta de 14 vehículos, se dirigió hasta el Aeropuerto de Málaga donde el Air Force Two esperaba a la primera dama y a la hija del presidente americano. En Mallorca les esperaban los Reyes de España, con quienes almorzaron en el Palacio de Marivent antes de dejar España, para volver de vuelta a los EEUU.














