La importancia de una gran marca
Días pasados leí con asombro como una gacetilla de anuncios de la Costa del Sol se marcaba una editorial, que por cierto no tenía mucho sentido, ya que era una breve publicación de pocas páginas de anuncios, y el resto de contenidos sobre consejos varios, y éstos en ingles, excepto la traducción de la citada editorial, que sí venia en español e inglés.
El mensaje de la misiva no tenia desperdicio alguno, “esto es una ruina, las empresas están cerrando, los extranjeros se están yendo, y toda la clase política de todos los países son idiotas, aquí no va a quedar nadie….” Y así seguía expresando una serie de mensajes desalentadores que ponía la piel de gallina. Solo de imaginarte que esta es la comunicación que se cuela por nuestras casas o negocios te hace pensar mucho hasta cuando nos ayudan estos “grandes emprendedores” que vinieron a tomar el sol y que luego vieron una oportunidad para ganarse unos cuartos por la vía rápida.
Amigos lectores, comerciantes, empresarios y cuantos tengan esta zona como su lugar de residencia y/o como lugar para realizar sus propios negocios, estas actitudes de personas como estas, que no deben ser quien nos guíen hacia el futuro, basta de mensajes negativos y absurdos que solo nos hace entristecernos, ya es hora de pensar en positivo. Y desde luego, nos sentimos comprometidos para transmitir toda la energía positiva que precisemos, porque afortunadamente vivimos en un territorio que ya por si nos sitúa ante un paraiso. Solo nos resta de poner algo de nuestra parte y trabajar duro, muy duro.
Evidentemente que atrás quedo la bonanza económica donde todo valía, por poner un ejemplo, con un móvil y una buena imagen personal podías convertirte en el mejor agente inmobiliario, eso ya se acabo, ahora le toca el turno a los verdaderos agentes inmobiliarios, que continúan trabajando e intermediando entre los vendedores y compradores haciendo una gran labor y muy profesional para cerrar sus operaciones. Esa es la gran diferencia, en Sotogrande, todos nos conocemos y somos conscientes que hay que ganarse la confianza en base al trabajo bien hecho. Repudiemos a los intrusos e inoperantes que solo aparecen en los momentos oportunos, aquí hay futuro y si nos lo proponemos conseguiremos salir adelante con satisfacción. Y esto es extrapolable para todos los sectores, con mención aparte a los de turismo, restauración y en definitiva al sector servicios.
Y cuando me decido por encauzar esta editorial por estos derroteros no es otra cuestión que pensar que por fortuna la marca Sotogrande tiene tanta fuerza que ni nosotros mismos que la disfrutamos cada día del año no nos percatamos. Hoy en día Sotogrande es un icono único en el mundo, párense a pensar la importancia de esta marca, solo con decir Sotogrande en cualquier parte de España, incluso en muchos rincones del mundo, ya es sinónimo de calidad y de envidia sana. ¿Y no es verdad que en el fondo todos somos nos sentimos dueños de esta magia? Pues pongámonos a trabajar y a defender este rincón con uñas y dientes, no permitamos que gente que han hecho negocios en toda la Costa del Sol, ahora en sus horas más bajas, tiren por tierra nuestro mejor tesoro. Yo propongo una nueva frase en positivo, “Yo me siento orgulloso y feliz de disfrutar Sotogrande”.














Well said, stick up for Sotogrande the place we love to return too.