Cádiz, tierra de bravura

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Cádiz es tierra de toros. En sus campos se concentran más de treinta ganaderías de toro de lidia, lo que la convierte en una de las provincias más taurinas de España. Recorrer la denominada ruta del toro, desde Jerez de la Frontera hasta el Campo de Gibraltar, será una aventura inolvidable en donde descubrir  la estampa de insólita belleza que ofrecen las dehesas y prados de  la tierra donde nace  la bravura de ‘casta andaluza’.

Los campos de Cádiz, donde también habita el toro de raza “Retinta”, de carne tan apreciada, son tierras de bravura. En sus dehesas y prados pasta desde hace siglos el toro bravo denominado de “casta andaluza”, heredero de los míticos “condesos”, “cabreros” y “vazqueños” que, en el siglo XVIII, adaptaron sus características al nuevo toreo a pie.

La Ruta del Toro es, por ello, una escapada indispensable para conocer de cerca la vida de este animal de belleza abrumadora en su entorno natural, así como los trabajos y tareas de selección que mantienen viva la raza del toro bravo.

El recorrido taurino, muy recomendable de realizar en coche, se inicia en Jerez de la Frontera para extenderse, desde allí, por toda la Campiña y concluir en las tierras del Campo de Gibraltar. La sucesión de prados y dehesas donde el toro pasta en libertad ofrecerá al viajero una estampa inolvidable que se repetirá a lo largo de todo el recorrido. Una excursión con paradas obligadas en San José del Valle, Paterna de Rivera, Medina Sidonia y Benalup de Sidonia-Casas Viejas, localidades, todas, que configuran el corazón de La Campiña y el interior de la comarca de la Janda gaditana.

Por Alcalá de los Gazules adentrándose por el Parque Natural de Los Alcornocales, con densos bosques de encinas y alcornoques, se descubrirán un gran número de ganaderías bravas que se extienden por lugares como Los Barrios, Castellar, Jimena, San Roque y Tarifa donde finalizará esta apasionante excursión.

Fincas

Es imprescindible, en este tramo, invertir unas horas en visitar alguna de las fincas cuya explotación tradicional ha abierto sus puertas a las demandas turísticas para ofrecer al visitante la magnífica oportunidad de presenciar en estado puro el gran espectáculo que supone el calibrar las características de este bello animal.

En esta parada el viajero disfrutará no sólo de la belleza natural de la tierra gaditana, sino de las distintas escenas de la vida del toro bravo, los caballos, los bueyes, las vacas y los demás animales que componen este magnífico paisaje natural. Se descubrirá, además, el arte con el que mayorales y ganaderos comprueban las bondades de los erales para hacerlos novillos, toros o sementales, según su valía.

Al recorrer los campos que dan forma a esta peculiar ruta los caminos llevarán a los distintos pueblos y ciudades que salpican el trazado. En ellos el viajero constatará la importancia del toro en Cádiz, donde las fiestas más representativas de sus diferentes localidades se complementan con corridas de toros durante la temporada taurina, que se prolonga desde el Domingo de Resurrección hasta bien avanzado el otoño.

Plazas

Entre los cosos taurinos gaditanos más representativos, tanto desde el punto de vista arquitectónico,  como por su programación taurina, destaca el de El Puerto de Santa María, pieza clave dentro de los itinerarios taurinos españoles y que fue construido en 1880 por iniciativa de Tomás Osborne y Bóhl de Faber. Asimismo, merece una parada obligatoria en este camino la plaza de  Jerez de la Frontera, con una importante programación taurina paralela a la celebración de la Feria del Caballo en el mes de mayo; la plaza de Algeciras, heredera del antiguo e histórico coso de La Perseverancia, con sus trascendentales corridas con motivo de su Feria Real, en primavera; San Fernando (1871); La Línea de la Concepción (1883) y Sanlúcar de Barrameda (1900) donde se celebran festejos durante sus ferias y fiestas más señaladas, o  la pequeña plaza  de Villaluenga del Rosario que , construida en piedra en un impresionante paisaje serrano está considerada, por la atractiva singularidad de su planta en forma de alargado polígono irregular, así como por la antigüedad de sus orígenes (siglo XVIII), como una auténtica reliquia de la arquitectura taurina. No es posible olvidar, sin embargo, en este trayecto visitar la plaza de toros de San Roque que, construida en 1853, es una de las más antiguas de la región andaluza. Un espacio taurino basado en la plaza de la Real Maestranza de Ronda en el que es curioso descubrir la falta de callejón. Y es que cuenta la historia que un error en los cálculos del arquitecto (un maestro de matemáticas local) fue la causa de que esta plaza sea la única sin este elemento, ya que no había espacio para construido.

La Ruta del Toro es, en resumen, una apasionante escapada no sólo para amantes de la tauromaquia. Es, por el contrario, una gran experiencia en la que se descubrirá la belleza de los pueblos gaditanos, la riqueza de su historia, la variedad de su gastronomía y la amabilidad de sus gentes, gaditanos de la tierra que con su trabajo mantienen viva la belleza del toro bravo.

Comentado por on Domingo, septiembre 11th, 2011. Archivo bajo De viaje por el mundo, Especiales. Puedes seguir las respuestas a este comentario a través de RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a este comentario

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