Tendencia positiva para el Asesoramiento Independiente

| |

Desde el punto de vista regulatorio, con la entrada en vigor de la directiva Mifid se han producido grandes avances en materia de transparencia y defensa de los inversores. Las autoridades han extremado los controles y las propias entidades financieras son más exigentes a la hora de seleccionar a asesores con los que colaborar, buscando profesionales de excelente reputación, con experiencia, formación y que cuenten con la confianza de sus clientes.

Por otro lado el Asesor Independiente es libre o si me permitís esta obligado a  buscar una entidad con trayectoria y renombre, que les apoye y conceda la suficiente libertad para aconsejar, se convierte en un objetivo primordial para aquellos que reconocen el valor de la independencia. Lo que implica vender el producto que consideran mejor, sin sufrir ningún tipo de presión en la comercialización por parte de la entidad con la que colaboran.

Hay pues una clara separación entre el agente financiero vinculado a una entidad financiera y el asesor financiero independiente. Los actuales agentes tendrán que elegir entre mantenerse operando en el mercado como agentes vinculados o independizarse, acogiéndose al estatuto de los asesores financieros independientes. Entendemos entonces que es una oportunidad de actuar en el mercado de otro modo.

En mi opinión es crítico que un profesional del asesoramiento independiente tenga claro que su proyecto profesional se fundamente en cuatro pilares:

  • Marca y solvencia suficiente.
  • No recurrencia con red propia de oficinas con el fin de que la figura del independiente sea estratégica dentro de la compañía.
  • El mejor producto y servicio que se adecue al perfil inversor de sus clientes independientemente de la entidad que lo produzca.
  • Plataforma operativa y tecnológica que le permita realizar su trabajo de una manera fácil e independiente.

Esta corriente de Asesoramiento Independiente, tiene un desarrollo desigual en Europa. Cuenta con mayor presencia en países como Inglaterra, Suiza o Alemania y menor peso en los países de mayor grado de bancarización como España o Italia, donde son las entidades financieras las mayores distribuidoras de productos.

Cierto es que hasta ahora muchos inversores se han mostrado reacios a pagar por el servicio de asesoría financiera, ya que podían conseguirlo de forma gratuita a través del comercial que le atendía en su sucursal bancaria pero la desconfianza de muchos particulares que se han sentido indefensos e incluso maltratados en el último año hace pensar en los profundos cambios que tiende a experimentar el sector.

Por ello la regulación cada día es más exigente y restrictiva, y va a continuar en esa línea, la profesionalización de la actividad hace que ya no se pueda ir por libre. Las entidades financieras deben encargase de que sus agentes cumplan las exigencias normativas, y aunque muchas de ellas han visto la oportunidad de entrar actualmente en este atractivo negocio (a coste variable e importantes volúmenes de negocio), pocas han puesto sobre la mesa los recursos humanos, tecnológicos y económicos necesarios,  para afrontar  con garantías de éxito, una firme apuesta por este modelo de negocio.

Carlos García Quirós
Director CFTe
carlos.garcia@inversis.com

Comentado por on Martes, mayo 24th, 2011. Archivo bajo Carlos García Quiros, Opinión. Puedes seguir las respuestas a este comentario a través de RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a este comentario

Deja tu Comentario